Donde estoy

fuego,

  • Dura Lex sed Lex

    Juan gastaba su vida entre silencio y silencio, era un espectador de la vida, hechos y circunstancias pasaban delante de sus ojos sin que merecieran de su boca un sólo comentario, nadie se comunicaba con su mundo sin ruidos, no sabía de la voz de un amigo, pariente, vecino, o algún humanoide de cualquier tipo.

    Juan no estaba cómodo en ese universo sin sonido y con el objetivo de quebrarlo decidió comprar un celular y hacer saber por internet a varias personas cuyas direcciones y celulares constaban en su vieja agenda ¡Alguien llamará! se dijo Juan.

    Pasaron días, meses, años y el silencio seguía constante y cada vez más insoportable.

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27-01-2021 15:49